Psicología en las rupturas de pareja
Psicología en las rupturas de pareja, amistad, familiar.
¿Qué es lo que normalmente experimenta una persona que rompe una relación?
Romperle el corazón a otra persona, es causar una herida emocional y es producir daño psicológico, emocional, y posible daño físico y económico en alguien que confío.
¿Qué experimenta normalmente, una persona que sabe que con esa ruptura va a lastimar emocionalmente a la otra persona? Su actitud de terminar una relación va a hacer llorar a una persona, que por algún tiempo de su vida le compartió días de su vida, y compartió su vida con ella.
No solo se habla de rupturas entre parejas, sino en todas las relaciones, bien sea de pareja, familiar, amistad, laboral. ¿Qué experimenta la persona que toma la decisión de finalizar una relación y vinculación?
Lo esperado desde la psicología del Ser, lo normal, es que por muy egoísta que sea la persona, y que haya tomado una decisión egoísta, ésta experimente un poco de culpa, y un poco de vergüenza.
Aunque tenga motivos reales y causas reales para terminar la pareja y la relación, no menos cierto, es que toda ruptura trae como consecuencia un dolor y sufrimiento emocional para ambas partes. Y se debe elaborar un duelo.
Algunos sentimientos que la persona que se aleja puede experimentar, tal vez un poco de tristeza por la otra persona, dolor, culpa, y remordimiento. Ansiedad y estrés.
En algunos casos lo normal sería que la persona experimente miedo a las consecuencias en la otra persona, tal vez esa otra persona va a atentar contra su vida, se va a deprimir, tal vez se va a enfermar.
Y también, puede sentir miedo de lo que la otra persona pueda hacer, y cómo va a reaccionar en su contra. Posible acciones legales o conductas destructivas impulsivas.
Por más cruel que haya sido la decisión, la persona experimentará arrepentimiento, ansiedad y un poco de estrés. Y la persona que produce la ruptura puede llegar a sentir vergüenza y negación de estar en algunos lugares, por más que la separación haya sido egoísta, la persona va a experimentar vergüenza de repente, de encontrarse en algún lugar con la otra persona y con amigos comunes.
Entonces, puede experimentar temor de ser juzgada o juzgado por el ambiente, y su entorno familiar y/o amigos.
Toda ruptura es lamentable para ambos en la pareja. El sufrimiento es para la pareja, lo normal es que los dos sufran por la separación sin importar las razones de la decisión. Es parte de la conducta moral y la conciencia. Saber diferenciar entre el bien y el mal es tomar conciencia del daño que le producimos a otra persona.
Cuando decidimos estar en pareja, o en una relación, parte de nosotros, nuestra libido y deseo de vida lo proyectamos en la otra persona y parte de la otra persona la introyectamos en nosotros mismos, entonces, al romper una relacion, y producirse una separación, es como si una parte de nosotros se lastima. Por eso, se habla de "heridas emocionales", porque realmente se produce una herida, que es el daño psicológico y emocional.
El proceso de duelo es lo que nos permite sanar las heridas, recuperar el Yo personal y cerrar los ciclos para poder seguir adelante y avanzar. Y eso duele bastante, produce mucho sufrimiento emocional y toma tiempo. En muchos casos se requiere apoyo psicológico de un profesional.
¿Pero qué sucede cuando la ruptura no le duele a tu ex?
En esos casos cuando la persona que rompe la relación no experimenta culpa ni remordimiento ni tristeza, es porque no tiene la capacidad de sentir esos sentimientos que son normales en la especie humana.
Desde el punto de vista evolutivo, la "empatía" es una conducta de sobrevivencia de la especie humana, y la ausencia de ponernos en el lugar del otro, es una conducta destructiva.
Entonces, estaríamos hablando de estar en presencia de una persona narcisista, tóxica, quizás psicópata e inmaduro, y en esos casos tienes que aprender a dejar ir lo que ya te dejó ir.
Que una persona en este mundo no te ame No te va a perjudicar. Mientras, que quedarte en una relación que nada te aporta es faltarte el respeto y eso te conduce a la desvalorización y destrucción.
Jamás dependas del amor de otra persona. Nuestra fortaleza y valor debe estar en nuestra confianza en nosotros mismos.
Aprende a reencontrarte con tu propio amor o con tu amor propio. No podemos entregar a otros lo que no experimentamos en nosotros mismos primero. Y para eso tienes que valorarte.
Si tú te sientes una persona valiosa e importante, entonces, tú te vas a cuidar, te vas a proteger, te vas a respetar. Y te vas a estimar como un gran tesoro.
Cuando te valoras a ti mismo, o a tí misma, vas a buscar tu autodesarrollo y autorrealización. Te vas a sentir satisfecho contigo mismo o contigo misma, y esa es la expresión del amor propio, la confianza, autoestima y asertividad.
Renunciar a una persona manipuladora, narcisista, tóxica, inmadura, psicópata, y egoísta es una muestra de aprender a amarte a ti mismo o a tí misma.
Incrementa tu valor propio aprendiendo a estimarte y a amarte como una persona única, especial, espectacular, irrepetible e importante.
María Mireya García
Psicólogo Clínico
UCV Año 1989



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