La muerte llega sin aviso ni protesto
Los que van por el camino recto mueren en paz; hallan reposo en su lecho de muerte. (Isaías 57:2) Nuestra vida finalizará en algún momento, sabemos que nuestros cuerpos físicos no son eternos. Somos seres biológicos y cumplimos un ciclo de vida, y al final la muerte física. Los que somos creyentes en Jesús, sabemos que morir es ganancia. Y que al morir, partimos a la casa celestial para reunirnos con el Señor. Si vivimos, para el Señor vivimos; y, si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos. (Romanos 14:8) Cuando la muerte llega, no te pide permiso; viene y nos llevará, estemos donde estemos, sin importar qué estemos haciendo. «Cada uno tiene un tiempo para partir de este mundo, cada quien su hora». Hay personas que nos sorprenden en su manera de partir de este mundo, por su forma de irse. La que más me impresiona, y me llena de preguntas, es las personas que presentan un momento de recuperación y lucidez; para luego, despedirs...