La actitud habla de nuestro carácter

El verdadero carácter de una persona se muestra en lo que hace, dice, piensa y siente; a eso se le conoce como «actitud». 



Observa la forma de comportamiento de las personas para analizar si realmente son lo que aparentan ser; a eso se le conoce como «mirar la autenticidad y la congruencia en el comportamiento de las personas». 



Cuando existe desequilibrio entre pensar, sentir y hacer de las personas, se considera que existe una «incongruencia cognitiva o una inconsistencia en su actitud». 


Observar alguna inconsistencia en la actitud de las personas, es un signo de alarma que debe preocupar. Debemos estar muy atentos y despiertos ante estas señales de inconsistencias en la actitud de las personas, porque podría tratarse de un narcisista, un psicópata, un manipulador, una persona mentirosa que esconde secretos, y que oculta sus verdaderas intenciones. 



A veces, las personas esconden su verdadero «Yo» y ocultan sus intenciones detrás de palabras bonitas, pero sus acciones siempre terminan hablando más fuerte. 


Para entender mejor a las demás personas, debemos observar sus actitudes en diferentes contextos. 


Como, por ejemplo, cuando las cosas van bien versus cuando las cosas van mal, es decir, cuando se presentan dificultades. 



Observarlas cuando se requieren para una invitación para celebrar algún evento, y observarlas cuando se les requiere para apoyar y solucionar dificultades. 


Percibir el comportamiento de las personas cuando tenemos abundancia, y observar a las personas cuando no podemos aportar ni dar nada a cambio de su ayuda. 


Si aprendemos a leer las actitudes de las personas, entonces, descubriremos sus verdaderas intenciones, manipulaciones, e intereses ocultos. 



Saber con qué persona nos relacionamos nos permite tomar decisiones favorables, correctas y basadas en la lógica mental y emocional. Y eso nos ayuda a proteger nuestra energía psicológica y vital de aquellos manipuladores, vampiros energéticos, personas tóxicas y personas mentirosas que se acerquen a nuestras vidas para sacar algún beneficio.


Proteger nuestra energía vital y emocional nos impulsa al crecimiento personal, al desarrollo de destrezas sociales, y la verdadera transformación personal. Nos ayuda a protegernos y a cuidarnos de manipuladores emocionales. 



Ahora prepárate para revelar el verdadero carácter de las personas: 


1° Primero, observa cómo alguien trata a las personas que no pueden ofrecerles nada a cambio. Allí, en los gestos simples, es donde se expresa la verdadera personalidad de alguien. 


«Demostrar empatía, humildad y humanidad por otros más vulnerables, es alguien digno de confianza, y tiene un impacto profundo en nuestras vidas»


Por el contrario, aquellas personas que tratan con desdén, y desprecio a los demás, demuestran inseguridad, y desean reafirmarse en el control. Estas personas suelen ser narcisistas, psicópatas, vampiros energéticos, manipuladores, personas mentirosas, inmaduras, personas con grandes carencias emocionales, heridas afectivas no resueltas. Y, por lo general, desean reafirmarse en el control de la situación. 


Estas personas suelen ser narcisistas, psicópatas, inmaduros, vampiros emocionales, manipuladores de las emociones y de la mente. 


Este comportamiento incongruente del comportamiento, revela carencias internas, y es preferible alejarse de estas personas manipuladoras y mentirosas. Debemos protegernos de estas personas, y cuidar nuestra salud física, mental, psicológica y emocional. 


2° Segundo, observar las acciones que no se hacen por reconocimiento, sino porque son inherentes a quienes las practican, aunque no sean vistas por otros. 


3° Tercero, observar a las personas cómo se comportan con aquellos que no tienen poder sobre ellos, con los seres más débiles, como animales, plantas, personas vulnerables, ancianos, los padres, los hijos, las esposas, los empleados, el personal de servicio. 


«Una buena persona siempre será amable sin importar el contexto», y como dice un proverbio:


«El respeto hacia las demás personas dice más sobre ti que sobre ellos»


4° Cuarto, el carácter de las personas no se muestran en los buenos tiempos sino en los momentos de dificultades. 


Es fácil mantener la calma y proyectar una imagen positiva cuando todo va bien, pero las verdaderas intenciones y valores de alguien se revela cuando enfrentan desafíos que los sacan de su zona de confort, como una situación de crisis en la familia o personal, una pérdida económica, un embarazo no esperado, un nacimiento con alguna dificultad por parte del niño, un duelo, una separación familiar, un problema familiar, una discusión con un ser querido, quedar sin empleo o cualquier otra dificultad. 


Observa, cómo se comportan las personas en estas situaciones difíciles. 


¿Cómo reaccionan esas personas a tu alrededor frente a las distintas dificultades? 


Se vuelven agresivos, buscan culpables, huyen de la situación, evaden la responsabilidad o enfrentan la situación con respeto, responsabilidad, ética, moral, empatía, humildad y resiliencia. 


«Los momentos difíciles prueban nuestra capacidad y también nuestra habilidad de mantenernos íntegros». 


En los momentos de crisis, los verdaderos amigos se quedan a tu lado y te apoyan incondicionalmente. Algunas personas entran en pánico y buscan culpables, culpan al mundo. Mientras, que otros, eligen reflexionar, buscan soluciones correctas, y aprenden de la experiencia, eligen avanzar ir hacia adelante.


«La diferencia entre las personas no radica en los problemas que tienen que enfrentar, sino en la actitud frente a ellos.» 


«Una persona con carácter estable, armónico, congruente, enfrenta las dificultades con fortaleza, valentía, empatía, ética, responsabilidad y las canaliza como una oportunidad para crecer, desarrollarse, aprender nuevas destrezas sociales, emocionales y avanzar en la vida». 



¡Estas personas que nos ayudan a ver el lado bueno de la vida con empatía, humildad, responsabilidad, respeto, amor, y tolerancia son las personas que valen la pena tener en nuestro círculo de amistades! 


María Mireya García

Psicólogo Clínico 

UCV Año 1989

Comentarios

El amor propio es la propia validación de nosotros mismos, nuestra aceptación como un ser único e importante.

La propia estima es el respeto que una persona tiene hacia sí misma, es un aspecto clave para la salud mental, psicológica y emocional.

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