Salud mental, psicológico y emocional en las relaciones

La verdadera amistad, y el amor con compromiso auténtico, es un gran tesoro, y cuando los encontramos nunca se terminan, aunque la otra persona se aleje. 


Los valores altos dentro de todo tipo de relación deben enmarcarse dentro de la empatía, tolerancia, respeto, responsabilidad, fidelidad, honestidad, confianza, amor propio y estabilidad emocional, que permitan una sana convivencia, bienestar, felicidad familiar y fraternal, salud. 





El verdadero amigo y el amor que se siente por la otra persona, perdura en el tiempo y sigue siendo fiel. 


Nuestras emociones y sentimientos son nuestros y dependen de nuestra autoestima y asertividad. 


Afirmación diaria:

«Desde una perspectiva personal, en mi percepción, siento que soy amiga leal de mis amigos, y de mi pareja.» 

«Les amo, les valoro, y les cuido». Porque me amo a mí, me cuido y me valoro. Soy responsable de mis afectos.




Para tener presente:

Cuando hay una relación sana, «hay vida» en sus experiencias. Y se siente el afecto, que nos da ganas, de reactivarnos a plenitud, en cada momento, y en cada segundo de nuestra vida. 


En una relación saludable, toda actividad nos llena de energía, de placer, de vida, gozo, y alegrías que nos hace sentir con energía, vitalidad y vitamina emocional.


Percibimos esa energía en cada compartir con las personas correctas. 


Cada encuentro con la persona correcta nos hace percibir la energía, emanando de la actividad que estamos realizando en conjunto que nos inspira a cada uno para avanzar progresar y emprender proyectos disfrutar más de todas las cosas placenteras de la vida y de los momentos de gozo que podemos en los instantes de ocio y diversión.





El verdadero amigo y la persona correcta nos ayuda a subir las escaleras, nunca nos va a lanzar por ellas, ni nos va tirar a un pozo. 






Hay situaciones incómodas en todas las relaciones, porque somos "almas conectando con almas" 


No somos máquinas somos individuos únicos e irrepetibles que podemos nutrirnos mutuamente de las personas que forman parte en nuestra vida. "Es un dar y un recibir " en equilibrio emocional y mental y un correcto balance psicológico.


En cualquier tipo de relación sea de amistad, de pareja, o familiar, en todo tipo de relación puede haber situaciones, donde puede haber interpretaciones distintas a la de uno, y eso puede evocar una serie de sentimientos desagradables, y acciones totalmente diferentes a lo que uno espera de la relación, y de la persona, incluso la ruptura. 


Esas interpretaciones diferentes, que nunca son aclaradas en una forma correcta, pueden desencadenar en la ruptura de la relación, sin darse la oportunidad de la verdadera comunicación, y de la expresión adecuada de los sentimientos, y el malestar que cada uno pueda sentir. 


Lo mejor es aclarar cualquier tipo de discrepancia personalmente. Aclarar nuestros puntos de vista, es sano y saludable para cualquier relación. 


La invitación es a la sana comunicación y la expresión de las emociones de forma asertiva y con libertad emocional. 


Muchas veces lo mejor es dejar ir, soltar a quien se quiere ir, fluir, avanzar, expandir y desarrollar nuestras capacidades, talentos, brillar y abrazar las oportunidades que la vida nos presenta. 


Toda relación nos transforma y jamás seremos las mismas personas. Así que aprende a ser más selectivo y cuidadoso en tus decisiones y efectos. Cualquiera no puede entrar a tu vida, y aprovecharse de tu energía de vida. 




Somos responsables de nuestros sentimientos y afectos, y merecemos respeto, amor, valor e importancia de las personas que amamos. Si eso no es el resultado de las elecciones que realizamos, si estamos obteniendo respuestas tóxicas, entonces, ese no es el lugar correcto. 


María Mireya García 

Psicólogo Clínico

UCV Año 1989





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