## Las Voces del Alma: Reflexiones de un Psicólogo sobre la Vida y los Vínculos.

## Las Voces del Alma: Reflexiones de un Psicólogo sobre la Vida y los Vínculos.


En el vasto universo de las palabras, algunos pensamientos resuenan con una profundidad particular, tocando fibras sensibles de nuestra existencia. **Encuentros y Despedidas. 



Las reflexiones compartidas por el **Psic. María Mireya García ** nos invitan a un viaje introspectivo sobre la despedida, el recuerdo, la ausencia y la complejidad de las conexiones humanas. Sus palabras no son solo frases; son **poesía sin ser versos**, pinceladas que pintan paisajes de sensaciones que nos tocan el alma.



### El Arte de Decir Adiós y la Memoria Persistente.


María Mireya nos confronta con una verdad ineludible: **"Lo difícil no es decir adiós, sino aprender a no olvidar."** Esta frase desvela el verdadero desafío del duelo y la pérdida. No se trata solo de cerrar un capítulo, sino de cómo integramos esa experiencia en nuestro ser. Es la ardua tarea de permitir que el recuerdo exista, que nutra, pero que no paralice ni se convierta en una atadura. Es la disciplina de no retroceder, de **"aprender a no volver"** a aquello que se ha dejado atrás, por mucho que la nostalgia nos impulse.



### Desear el Bien sin Invadir el Ser.


La complejidad de las relaciones se hace evidente en otra de sus lúcidas observaciones: **"Lo difícil es desear lo mejor para alguien que decide alejarse abruptamente, invalidando nuestra realidad emocional, sin respetar nuestra dimensión afectiva y nuestro círculo social herido por la despedida"** Aquí, María Mireya nos invita a reflexionar sobre los límites del amor y el cuidado. ¿Cómo apoyamos a quienes amamos sin proyectar nuestras expectativas o sin cruzar esa línea invisible que protege la autonomía del otro y nuestra propia dignidad? Es un delicado equilibrio entre el afecto genuino, el respeto profundo por la individualidad y nuestro amor propio.



### Fantasmas Cotidianos y la Paz en la Ausencia


Con una resonancia cortazariana, María Mireya nos sumerge en la experiencia de la ausencia: **"Sí, porque los fantasmas son la soledad, y el bienestar que ya no será más... E iré a la esquina donde te encontraba y ya no estarás, e iré a la cafetería donde conversábamos y extrañaré tus gestos y comentarios al tomar el café y comer un postre."** Esta frase captura la esencia de cómo la pérdida se manifiesta en los pequeños detalles de la vida diaria, transformando lugares y rutinas en altares de la memoria. Los "fantasmas" no son espectros, sino la cruda realidad de lo que ya no está, el eco de un bienestar perdido.


Y en un giro conmovedor, María Mireya comparte una experiencia profundamente personal, la de la despedida final y la aceptación: **"Y la vinculación de estar con alguien, sentados sin hablar, mirándonos a los ojos como dos enamorados y sentirte acompañado por la presencia de esa persona que te da seguridad, paz y tranquilidad... Unidos sin palabras, solo mirándonos al alma. Y sentirte que el tiempo se detiene, no existe el universo, no es necesario... 



Cuando es tiempo de la despedida, parece que todo se detiene, se produce un viento helado en el espacio, un frío que penetra los huesos y se siente el dolor de un próximo adios. No se dice con palabras solo se siente.

Y se guardan fotos, recuerdos, experiencia compartida. Cómo esos recuerdos de unas fotos que me tomé sola junto al rosal en el jardín de la casa, porque mi alma sabía que ese día era la despedida. Y lo veía y estaba tranquila con la paz de saber que DIOS, tiene un propósito para todo lo que nos acontece, y hay cosas que no podemos ni debemos detener. 



En ese momento, que ocurre la separación se siente como un "vacío que todo lo llena", como la ola que te tapa sin ahogarte, luego viene todo el proceso de Duelo, y el trabajo de sacar por completo de tu realidad a alguien que vive en ti, y sigue ahí en tu mundo porque firma parte de tu vida."**


Esta reflexión final encapsula la belleza de la conexión silenciosa, la suspensión del tiempo en la presencia del otro, y el doloroso pero sereno acto de dejar ir. Es la comprensión de que, aunque la persona siga su camino en su propio mundo, la experiencia compartida y la paz encontrada en la aceptación final, perduran. 




La metáfora del "vacío que todo lo llena" subraya la cruda realidad de la separación y cómo la vida, con su fuerza implacable, nos obliga a integrar la ausencia.



Las palabras del Psic. María Mireya son un recordatorio de que la psicología, en su esencia más pura, es esa **información compartida que nos ayuda a construir retratos en la mente, paisajes de sensaciones humanas profundas que nos tocan el alma.** Nos invitan a mirar nuestras propias experiencias con una sensibilidad renovada, a comprender la complejidad de nuestras emociones y a encontrar la fortaleza en la honestidad de nuestro sentir.


¿Cuál de estas reflexiones de María Mireya resuena más contigo? Déja un comentario y te responderé lo antes posible.


Psic. María Mireya García**

Psicólogo Clínico e infantil 

UCV Año 1989

FPV 3.335 

MPPS 178































Comentarios

Entradas más populares de este blog

Esquema de Salud Mental para Niños: Fomentando el Bienestar desde Temprana Edad

**La salud mental en niños** y su importancia

### El Lado Oscuro de la Familia: Dinámicas de Abuso y Abandono Silencioso