"El 'yo' como conducta" el conductismo, la conciencia, la creatividad y el "yo"
"El 'yo' como conducta" el conductismo, la conciencia, la creatividad y el "yo"
"Conocerse a sí mismo no es un viaje hacia el interior, sino el análisis de la propia conducta y las circunstancias que la controlan."
El conductismo, especialmente en su forma radical, no niega la existencia de conceptos abstractos como el amor, la libertad o la felicidad. Simplemente los aborda desde una perspectiva funcional, redefiniéndolos como conductas controladas por las contingencias del entorno, no como entidades internas o sentimientos inexplicables.
Libertad y Control 🕊️
Desde el conductismo, la libertad no es la ausencia de control, sino el alejamiento de estímulos aversivos. Nuestras conductas siempre están controladas por nuestro entorno, pero nos sentimos "libres" cuando ese control es sutil, positivo o no coercitivo. La sensación de "elegir" no es una expresión de libre albedrío, sino el resultado de un historial de reforzamiento por una de varias opciones de conducta.
Ejemplo práctico: Te sientes "libre" de elegir lo que quieres comer en un menú. Sin embargo, tu elección está controlada por una serie de factores: tus gustos, las opciones disponibles y tus experiencias pasadas de reforzamiento con ciertos alimentos. No es una elección sin causa, sino la consecuencia de un complejo historial conductual.
Aplicación clínica: Un terapeuta ayuda a un cliente a sentir más "libertad" no eliminando el control, sino ayudándolo a identificar y escapar de las contingencias aversivas que lo coartan (ej. una relación tóxica, un trabajo opresivo) y a construir un ambiente con reforzadores positivos que guíen su conducta de forma más placentera.
Dolor y Conciencia ✨
El dolor es un estímulo privado, pero nuestra "conciencia" o el reporte de dolor es una conducta verbal que se aprende socialmente. El conductismo distingue entre el evento físico del dolor (la sensación en sí) y el comportamiento de informarlo o quejarse de él.
Ejemplo práctico: Un niño se raspa la rodilla. Su primera respuesta es probablemente un grito o el llanto. Los padres responden con consuelo y atención, preguntando: "¿Te duele?". A medida que esto se repite, el niño aprende a emitir el comportamiento verbal "Me duele", lo que le genera una respuesta reforzadora (consuelo). El dolor es el estímulo, y el reporte verbal es la conducta aprendida.
Aplicación clínica: En el manejo del dolor crónico, un terapeuta conductual no se enfoca en "eliminar el dolor", lo cual es un evento privado, sino en cambiar las conductas asociadas al dolor, como el aislamiento o la evitación de actividades. El objetivo es reforzar comportamientos saludables y funcionales, incluso en la presencia de dolor, para que la persona pueda llevar una vida más plena.
Inteligencia y Autoestima 📈
La inteligencia no es una capacidad innata, sino un repertorio de conductas que se han reforzado por la comunidad verbal o por el ambiente. Una persona "inteligente" es aquella cuyo historial de reforzamiento ha modelado una amplia gama de comportamientos de resolución de problemas.
La autoestima no es una sensación de "valía" interna. Es el conjunto de conductas de auto-evaluación que han sido reforzadas.
Ejemplo práctico: Una persona con "baja autoestima" no carece de un sentimiento interno de valor, sino que su conducta de auto-evaluación es negativa ("no sirvo para nada") porque esta ha sido reforzada, tal vez por un ambiente crítico o por la atención que recibe cuando se queja. Una persona con "alta autoestima" se involucra en conductas de auto-elogio porque ha sido reforzada positivamente por sus logros y esfuerzos.
Aplicación clínica: El objetivo no es "aumentar la inteligencia" o "subir la autoestima", sino construir nuevos repertorios conductuales. Para la baja autoestima, se trabaja en que el paciente comience a realizar pequeñas tareas que puedan ser reforzadas por su entorno (ej. terminar un proyecto) para que luego pueda emitir conductas de auto-evaluación más positivas y realistas.
Felicidad y Amor ❤️
La felicidad es la condición de una persona bajo el control de reforzadores positivos. No es un sentimiento que aparece de la nada, sino una etiqueta para un estado del organismo cuando se encuentra en un entorno enriquecedor.
El amor no es una emoción, sino un patrón de conductas recíprocas que se refuerzan mutuamente. Son las acciones y los comportamientos que los individuos realizan para reforzarse entre sí en una relación.
Ejemplo práctico (Felicidad): Cuando recibes un regalo que te gusta, te sientes "feliz". El conductismo lo explica como el regalo actuando como un reforzador positivo que aumenta la probabilidad de que tu comportamiento futuro hacia el dador de regalos sea positivo. El reporte verbal "Soy feliz" es el resultado de ese reforzamiento.
Ejemplo práctico (Amor): El amor de pareja se construye con actos de servicio, compartir tiempo, dar cumplidos, etc. Cuando tu pareja te abraza, esa acción refuerza tu conducta de buscar su compañía. Con el tiempo, este intercambio mutuo de reforzadores construye un patrón de conducta que denominamos amor.
Aplicación clínica: En terapia de pareja, el terapeuta no se enfoca en "reavivar la llama", sino en identificar y restaurar las contingencias de reforzamiento que se han perdido. Al pedir a la pareja que comience a realizar pequeñas conductas reforzadoras (ej. un cumplido diario, una cita semanal), se comienza a reconstruir el patrón conductual que da forma al amor.
De manera similar, el conductismo abordaría otros conceptos:
Asertividad: Un conjunto de conductas aprendidas para expresar necesidades de manera efectiva, sin agresión.
Inteligencia Emocional: El repertorio conductual para discriminar los estímulos emocionales propios y de los demás, y responder de forma socialmente aceptada.
Bienestar y Salud Mental: Se definen como un estado en el que la persona tiene un repertorio conductual amplio y flexible, y vive en un ambiente con reforzadores que le permiten funcionar de manera efectiva y satisfactoria.
En general, el conductismo te invita a analizar los comportamientos observables y las circunstancias que los controlan, en lugar de atribuir la causa a una entidad abstracta o interna.
En resumen, el conductismo se enfoca en la persona como un todo, cuyas acciones son el resultado de interacciones con el ambiente.
Psic. María Mireya García
Psicólogo Clínico
FPV 3.335
MPPS 178

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