Más allá de la psicología tradicional: Reduciendo el dolor oncológico infantil con TCC.
Más allá de la psicología tradicional: Reduciendo el dolor oncológico infantil con TCC.
El cáncer infantil es una de las realidades más duras que enfrenta un niño y su familia. Durante mucho tiempo, la medicina se ha enfocado en el tratamiento farmacológico para controlar el dolor, pero su efectividad ha sido parcial. En 1989, mi tesis de grado en la Universidad Central de Venezuela (UCV) **Un Manejo Conductual del Dolor en Niños (as) con Cáncer ** propuso una visión diferente: abordar el dolor no solo como un síntoma físico, sino como una conducta aprendida que podía ser modificada a través de la psicología. Este trabajo pionero buscó reducir el dolor en niños con cáncer utilizando un enfoque conductual.
La hipótesis detrás del estudio.
Nuestra investigación se basó en una premisa fundamental de la Terapia Cognitivo Conductual (TCC): el dolor, en muchos casos, tiene una relación indirecta con el daño físico real. Su mantenimiento y su intensidad a menudo son influenciados por factores ambientales y pueden ser considerados como una conducta aprendida. El llanto, las quejas o las posturas corporales de dolor pueden ser reforzados (involuntariamente) por la atención y el cuidado que reciben del entorno.
Con esta hipótesis, nos propusimos evaluar si las técnicas conductuales podrían reducir estas manifestaciones de dolor.
Un diseño experimental innovador.
Para nuestro estudio, trabajamos con una muestra de niños (as) con cáncer de entre cuatro y ocho años.
Utilizamos un diseño experimental con dos variables independientes y tres condiciones:
Relajación Muscular Progresiva (RMP): Una técnica que enseña al niño a tensar y relajar los músculos para liberar la tensión física y mental.
Reforzamiento Diferencial de Otras Respuestas (RDO): Un procedimiento en el que se refuerzan activamente las conductas que son incompatibles con el dolor (como jugar, reír, comer o cuidar de sí mismos).
Condición Conjunta: Ambas técnicas se aplicaron de manera combinada.
El objetivo era manipular estas variables y observar si se lograba una reducción de las "conductas de dolor" (llanto, quejas, gestos de dolor) y un aumento de las "conductas incompatibles".
Hallazgos que cambiaron el enfoque.
Los resultados de nuestra investigación fueron concluyentes y, en su momento, sumamente satisfactorios. Se observó una reducción significativa de las conductas de dolor en los niños de la muestra al usar la Técnica de Relajación Muscular Progresiva (RMP). Lo más revelador fue que, al disminuir estas conductas, se produjo un incremento en las conductas incompatibles. Los niños volvieron a jugar, a reír, a comer y a realizar actividades de autocuidado, como cepillarse y peinarse.
Estos hallazgos no solo validaron el enfoque de la medicina conductual, sino que demostraron que las variables ambientales y la aplicación de técnicas psicológicas pueden tener un impacto directo y positivo en la experiencia del dolor, incluso en los casos más complejos.
El reconocimiento de este trabajo con la Mención Publicación de la UCV en 1989 confirmó su relevancia y lo posicionó como un referente en el estudio del dolor oncológico infantil en Venezuela. Fue un paso fundamental que contribuyó a la evolución de la psicooncología y la psicología de la salud en la región, demostrando que el bienestar psicológico es un componente vital del tratamiento médico y psicológico.
Tesis de Grado para optar al título de Lic. en Psicología. UCV, Año 1989.
Tutora: Prof(a) Raquel Orozco
Autoras: María Mireya García y
Mariana Chavez de Nieblas
**Por:
Psic. María Mireya García
Psicólogo Clínico
FPV 3.335
MPPS 178

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