### Un caso práctico para orientar en un aula de clase. La ayuda de un psicólogo infantil: Cuento el Secreto del tesoro de David y su Estómago Valiente.
### Un caso práctico para orientar en un aula de clase. La ayuda de un psicólogo infantil.
** Imagina que tenemos un nuevo cuento para compartir hoy, y se trata de un niño como ustedes.
* El Secreto del tesoro de David y su Estómago Valiente.
Hola a todos, chicos y chicas. Hoy les voy a contar la historia de un niño llamado David. David es un chico muy divertido y le encanta jugar, pero tiene un pequeño secreto en su barriguita.
A veces, cuando David va a un lugar nuevo, o cuando tiene que hacer algo que le da un poquito de vergüenza, como leer en voz alta en clase o ir a una fiesta donde no conoce a muchos niños, ¡su barriguita empieza a sentirse rara! Como si tuviera mariposas bailando muy fuerte, o a veces, como si fuera a soltarse del todo.
Cuando esto le pasa, la barriguita de David le dice: "¡Corre, David! ¡Corre a casa! ¡En casa estarás a salvo y la barriguita se calmará!". Y David, que no quiere que su barriga se sienta mal, le hace caso y se va corriendo a casa. Y, ¿saben qué? Cuando llega a casa, ¡su barriga se calma!
Pero, ¿cuál es el problema? El problema es que al irse a casa, David se pierde la diversión. Se pierde de jugar con sus amigos, de aprender cosas nuevas en clase, o de comer un pastel delicioso en la fiesta. Su barriguita lo engaña un poco, haciéndole creer que solo en casa estará bien.
### ¿Qué haremos para ayudar a David?
Pues, un día, David y su maestra decidieron que era hora de enseñarle a su barriga a ser más valiente.
** Hacer una Escalera de Retos: Primero, David y su maestra dibujaron una escalera. En el escalón de abajo, pusieron cosas que le daban muy poquita vergüenza a su barriga (como saludar a un amigo nuevo). En el de arriba, pusieron cosas que le daban mucha vergüenza (como leer en voz alta).
** Visitas Cortas y Valientes: David empezó por el escalón de abajo. Iba a lugares que le daban poca vergüenza, y aunque su barriga le decía: "¡Corre a casa!", David intentaba quedarse un poquito más. Si necesitaba ir al baño, iba, pero luego volvía. ¡No corría a casa! Y se daba cuenta de que, aunque su barriga hacía un poco de ruido, luego se calmaba sin tener que huir.
** Respirar como un Globo: Su maestra le enseñó a respirar como si su barriga fuera un globo que se infla y se desinfla lentamente. Cuando su barriga se sentía nerviosa, David respiraba así, ¡y funcionaba!
** Hablar con la Barriga: También aprendió a hablar con su barriga. A veces, le decía: "¡Hola, señor Revoltoso! Ya sé que estás nervioso, pero estoy bien, y tú también lo estarás". Decirle un nombre divertido a su barriga hacía que el miedo se hiciera más pequeño.
Así, poquito a poco, David y su barriga se hicieron más valientes. Aprendieron que no siempre hay que huir, y que el mundo está lleno de cosas divertidas que no hay que perderse. Y lo más importante: que su barriga es parte de él, y que juntos pueden enfrentar cualquier aventura.
### ¿Qué aprendemos de David?
Que todos podemos sentirnos nerviosos a veces, y que nuestro cuerpo puede reaccionar de formas raras. Pero con un poco de valentía, paciencia y algunas herramientas divertidas, podemos enseñar a nuestro cuerpo a ser un poco más valiente. ¡Y nunca perdernos la diversión!
Psic. María Mireya García
Psicólogo Clínico e Infantil
FPV 3.335
MPPS 178

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