El Trastorno de Insomnio (Insomnia Disorder)

El Trastorno de Insomnio (Insomnia Disorder), en el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), se clasifica como una entidad clínica independiente que requiere atención médica y psicológica propia, incluso si coexiste con otro trastorno (como la ansiedad o la depresión).



Los criterios diagnósticos estructurados según el DSM-5 del Trastorno de Insomnio:


A. Insatisfacción con la cantidad o calidad del sueño: El paciente presenta una queja predominante de insatisfacción, la cual se asocia a uno (o más) de los siguientes síntomas:


    * Dificultad para iniciar el sueño (insomnio de conciliación).


    * Dificultad para mantener el sueño, caracterizada por despertares frecuentes o problemas para volver a conciliar el sueño después de despertar (insomnio de mantenimiento).


    * Despertar pronto por la mañana (despertar precoz) con incapacidad para volver a dormirse.


B. Malestar clínicamente significativo: La alteración del sueño causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral, educativo, académico, del comportamiento u otras áreas importantes del funcionamiento.


C. Frecuencia: La dificultad para dormir se produce al menos 3 noches a la semana.


D. Duración: La dificultad para dormir está presente durante un mínimo de 3 meses (criterio cronológico para diferenciarlo del insomnio agudo o transitorio).


E. Oportunidad para dormir: La dificultad para dormir se produce a pesar de las condiciones favorables y la oportunidad adecuada para el descanso (lo que descarta que el problema sea falta de tiempo o un entorno ruidoso).


F. Exclusión de otros trastornos del sueño-vigilia: El insomnio no se explica mejor por otro trastorno del sueño-vigilia (como narcolepsia, apnea del sueño o un trastorno del ritmo circadiano) ni se produce exclusivamente en el curso de este.


G. Exclusión de sustancias: El insomnio no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (por ejemplo, abuso de drogas, medicamentos o exceso de cafeína).


H. Exclusión de trastornos mentales y afecciones médicas: Los trastornos mentales coexistentes (como un trastorno de ansiedad) y las afecciones médicas no explican predominantemente la queja de insomnia.



Especificadores Clínicos:


El DSM-5 solicita al profesional especificar si el trastorno se presenta de forma:


1.- Con trastorno mental concurrente no relacionado con el sueño: (por ejemplo, trastornos depresivos, de ansiedad o de tercera generación).


2.- Con otra afección médica concurrente: (por ejemplo, dolor crónico, fibromialgia).


3.- Con otro trastorno del sueño concurrente.


Factores Clínicos de Interés (para la Praxis):


"El insomnio o la dificultad para conciliar el sueño suele ser un indicador muy frecuente de hiperactivación mental, a menudo es el reflejo de una mente sobrecargada, estrés acumulado o tensiones del día a día que el cuerpo manifiesta al momento de intentar descansar. Es un motivo de consulta muy noble y, sobre todo, con un excelente pronóstico cuando se aborda a tiempo".


Desde el enfoque de la psicología clínica y las terapias de tercera generación o Contextuales, el DSM-5 destaca que el trastorno de insomnio suele estar alimentado por un círculo vicioso de hiperactivación fisiológica y psicológica nocturna, donde la propia preocupación por no poder dormir se convierte en el principal obstáculo para conciliar el sueño.


Psic. María Mireya García 

Psicólogo Clínico e Infantil 

(UCV) | Año 1989

FPV 3335 / MPPS 178

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📍 Caracas, Venezuela

"Sanando Mentes, Transformando Vidas y Reconstruyendo la Esperanza Perdida"

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